Día Internacional de Cero Desechos: Acciones para la gestión de residuos en la UPC
La gestión y manejo de los residuos sólidos es uno de los desafíos ambientales más críticos en la actualidad. Avanzar hacia un modelo de «cero desechos» implica transformar la manera en que interactuamos con nuestro entorno, priorizando la reducción y el aprovechamiento de materiales para evitar que estos terminen en rellenos sanitarios o ecosistemas naturales.
Según el informe Global Waste Management Outlook 2024 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el mundo genera alrededor de 2.1 a 2.3 mil millones de toneladas de residuos sólidos municipales al año, y se prevé que esta cifra aumente hasta 3.8 mil millones para 2050. Ante este panorama, el Día Internacional de Cero Desechos 2026 enfatiza la urgencia de actuar. Sin embargo, para que esta acción sea real y profunda, debemos detenernos a observar el paso previo a desechar: el acto de consumir.
Históricamente, hemos puesto casi toda nuestra atención en qué hacer con la basura una vez que ya la tenemos en las manos. Pero la realidad es que segregar correctamente es la segunda fase del proceso; es nuestra última línea de defensa, no la primera. El mejor residuo es aquel que nunca se llega a generar.
Antes de preguntarnos en qué tacho va un empaque, debemos cultivar el hábito de cuestionar por qué lo estamos adquiriendo. El verdadero cambio de paradigma ocurre cuando nos anticipamos: ¿Realmente necesito esto? ¿De qué está hecho? ¿Dónde terminará cuando ya no me sirva? ¿Cuánto residuo invisible generó antes de llegar a mis manos? Consumir con propósito significa entender la historia detrás de nuestras compras y asumir la responsabilidad de su destino final. Solo al reducir el volumen de lo que traemos a nuestras vidas podemos darle un respiro a nuestro planeta.
Por supuesto, aquello que no podemos evitar consumir o reutilizar debe ser gestionado de manera impecable. Es ahí donde la infraestructura y la educación juegan un rol vital. Como parte de este compromiso integral, la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) cuenta con infraestructura diseñada para facilitar esta etapa indispensable a través de la correcta segregación de residuos dentro de sus campus.

Entre estas facilidades se encuentran las estaciones de segregación para materiales aprovechables como orgánicos, plástico, papel y cartón, así como puntos de acopio para Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE), que permiten el manejo diferenciado de componentes tecnológicos críticos.

Estas acciones se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), específicamente el ODS 12 (Producción y Consumo Responsables) y el ODS 13 (Acción por el Clima). Al poner estas herramientas a disposición de estudiantes, docentes y colaboradores, la UPC no solo facilita la disposición final, sino que busca fomentar hábitos integrales que contribuyan a una gestión ambiental más consciente, responsable y empática en toda la comunidad universitaria.




