Manti, el robot inspirado en mantarrayas que llevó a un graduado UPC a China
El graduado de Ingeniería Mecatrónica de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), Joaquín Zavaleta Zavaleta, presentó su proyecto de investigación Manti, un vehículo subacuático biomimético con robótica blanda, en la octava edición del International Conference on Robotics, Control and Automation Engineering (RCAE 2025), realizada en Xi’an, China. El evento reunió a más de 500 investigadores de distintas partes del mundo, convirtiéndose en un espacio clave para la difusión de avances tecnológicos en robótica a nivel internacional.
La participación de Joaquín fue el resultado de cerca de dos años de trabajo continuo en investigación, diseño y pruebas, que culminaron en una propuesta innovadora con potencial aplicación en exploración marina, monitoreo ambiental y otros entornos subacuáticos complejos. La solidez del proyecto y la claridad con la que fue presentado le valieron el Best Presenter Award, reconocimiento que distingue tanto la calidad de la investigación como la capacidad de comunicarla eficazmente a una audiencia especializada.
La vocación de Joaquín por la ingeniería se manifestó desde temprana edad, a través de su interés por construir y resolver problemas. Durante los últimos años del colegio descubrió la programación y el potencial de crear soluciones tecnológicas, experiencia que lo llevó a optar por la carrera de Ingeniería Mecatrónica en la UPC. A lo largo de su formación universitaria fortaleció sus conocimientos técnicos y participó en espacios de investigación que impulsaron su interés por desarrollar proyectos con alto componente innovador y aplicación real.
La idea de Manti nació en el marco de un curso de investigación, cuando Joaquín y su compañero José Luis González Terrazo definieron el tema de su tesis. Inspirado en el movimiento de las mantarrayas, el robot reproduce la forma y desplazamiento de estos animales marinos para lograr una navegación más eficiente bajo el agua, aplicando principios de biomimética. A ello se suma el uso de robótica blanda, basada en materiales flexibles que generan movimiento mediante la inyección controlada de aire en las aletas, sin recurrir a motores rígidos, lo que otorga mayor adaptabilidad y resistencia.
El desarrollo del vehículo implicó un proceso exigente de investigación aplicada. Durante aproximadamente un año y medio, el equipo construyó 31 prototipos antes de alcanzar un modelo funcional. Uno de los principales desafíos fue encapsular los componentes electrónicos en una estructura completamente sellada, capaz de operar de forma segura en entornos subacuáticos. Este proceso permitió consolidar competencias clave en diseño iterativo, resolución de problemas y trabajo experimental.
Tras culminar el proyecto, Joaquín postuló la investigación a un congreso internacional, logrando su aceptación en el RCAE 2025. Presentar el proyecto en inglés y responder preguntas técnicas de especialistas internacionales representó un hito en su formación profesional. El reconocimiento obtenido evidencia el alcance internacional que pueden lograr los proyectos desarrollados desde la UPC y reafirma el valor de una formación que integra investigación, innovación y comunicación científica.







